Precisamente la pintura original, compuesta por materiales valiosos de la época como el lapislázuli y el empleo de polvo de vidrio mezclado con la pintura para dar luminosidad a la obra, permanecía "intacta, como cuando fueron pintados" debido a la calidad de los mismos. Este imponente lienzo (5 metros por 1,7 metros) fue una de las obras que Tintoretto, uno de los grandes exponentes del manierismo durante el Renacimiento, ejecutó como parte del concurso para decorar una de las salas del Palacio Ducal del Dogo en Venecia.
'El paraíso' de Tintoretto, una de las joyas de la colección del Museo Thyssen-Bornemisza, ha vuelto a su lugar habitual en el hall de la institución después de un proceso de restauración de ha durado casi dos años. El lienzo permanecía a tan solo unos metros de allí desde el pasado verano, detrás de una pantalla de cristal desde la que los visitantes han podido seguir 'en directo' el trabajo de los especialistas de la pinacoteca.
El estudio del lienzo, de 1588, ha desvelado que la mayoría de los personajes pintados por el veneciano estaban originalmente desnudos, y que fue en una fase posterior cuando los cubrió de ropajes, según ha indicado el restaurador jefe, Ubaldo Sedano. Según Susana Pérez, una de las restauradoras que ha trabajado en la recuperación de 'El Paraíso' lo más difícil ha sido "la limpieza" del cuadro, al tratarse de un proceso "irreversible". El lienzo estaba "muy oscurecido" por el paso del tiempo, por las sucesivas capas de barnices acumuladas y por la "contaminación".
Según Ubaldo Sedano, el "metódico" artista pintó "El Paraíso" como "un gran escenario" en el que iba situando sus personajes hasta lograr una composición "equilibrada". "Con su vuelta, 'El Paraíso' hace del 'hall' del museo nuestra pequeña Capilla Sixtina", ha sentenciado Guillermo Solana.
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